Traduciendo la traducción

Estándar

translationLo  primero que cabe preguntarse es ¿qué entendemos por traducción? Hablar de traducción incluye la traslación, la interpretación y la reescritura. En castellano el verbo traducir es definido por el DRAE como Expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra. En cambio, en inglés translate también tiene la acepción de traslación. Lo interesante de este hecho es que el mismo concepto expresa realidades paralelas. Así pues, al traducir translate del inglés al español encontramos dos posibles caminos. Por tanto, un traductor al trasladar conceptos de una lengua a otra se encuentra con términos, conceptos e ideas que poseen más de un significado. Por ello, el proceso de traducción es una selección de lo traducido. A su vez, elegir una palabra u otra determina que el mensaje del escrito traducido sea uno u otro.

En el marco de la Literatura Comparada, es interesante el artículo «La Literatura Comparada y la traducción» de André Lefevere. A grandes rasgos, el autor esboza la relación existente entre la traducción y la Literatura Comparada. En mi opinión, este texto desarrolla tres ideas que ayudan a comprender el ejercicio de la traducción. Estas son: interpretar, moldear y reescribir. ¿Qué peso tiene la interpretación de un texto? Según quien la sostenga y desde donde la proponga, tendrá un peso u otro. Tradicionalmente, la crítica literaria ha interpretado textos juzgándolos de deleznables, exquisitos o fieles al estilo de tal autor. Estas y otras valoraciones las podría defender un traductor. Sin embargo, la palabra del crítico es sagrada. Por ello, el papel de los traductores es poco conocido.

Por ejemplo, Manuel de Pedrolo es conocido por escribir Mecanoscrit del segon origen (Edicions 62, 1974). En cambio, no lo es por traducir The Room (1957) de Harold Pinter. ¿Por qué sucede esto en una sociedad donde la mayoría de lecturas consumidas son traducciones? La respuesta puede encontrarse en el Romanticismo. Normalmente, se idolatra la figura de un escritor, puesto que posee el genio creativo para concebir textos. Por su parte, el traductor re-crea y moldea textos ya existentes. Para ello, debe conocer la lengua traducida y trasladar las expresiones de un idioma a otro con cierto genio poético. En este sentido, escribir y traducir no es tan diferente. Toda práctica de escritura es, a su vez, un ejercicio de traducción y a la inversa. En otras palabras, cuando un escritor busca sinónimos interpreta el significado de una palabra. Por su parte, un traductor también se basa en esta herramienta para trasladar conceptos de un lenguaje a otro.

¿Moldear un texto para traducirlo es pervertir su contenido? No. La perversión solo se manifiesta si queremos que así sea. Por tanto, traducir es transfigurar un texto para transportar su mensaje a otra lengua. Asimismo, el traductor también debería de importar costumbres foráneas en un texto traducido. Esto hábitos peregrinos están presentes en un texto original. Por ende, elidirlos supondría omitir información. A modo de ejemplo, es de interés el modo de comer rāmen. A grandes rasgos, el rāmen es una sopa de fideos acompañada de verduras, carne y pescado. En Japón se suele comer haciendo ruido a cada sorbo. En cambio, en Occidente es de mala educación hacer ruido al comer fideos. Por tanto, un traductor que hable de rāmen debe elegir. Por un lado, debe decidir si traducir o no el término rāmen por fideos japoneses. Si lo hace, elidiría todo lo que envuelve a este manjar. Por otro, el traductor tendría que remarcar en que en Japón está bien visto hacer ruido al engullir rāmen.

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Tras moldear el texto original, el paciente lector podrá disfrutar de un texto traducido o reescrito. Lefevere teoriza sobre la reescritura textual dentro del contexto de la traducción, ya que “What is written must be rewritten” (Lefevere, 1986: 42). A raíz de esta cita, se puede entender que un texto traducido puede re-traducirse infinitas veces. Lo interesante de esta reescritura es que el texto traducido al sufrir una nueva traducción se convierte en original. Ante esto, ¿reescribir un texto en varias ocasiones hace que su mensaje se pierda? No, solo se transforma.

Un ejemplo que glosa la reescritura, la traducción y la intertextualidad es la llegada a Cataluña de la serie nipona Dragon Ball (Akira Toriyama, Shūeisha, 1984 – 1995) a finales de los ochenta y principios de los noventa. Esta serie narra las aventuras de Son Goku desde su niñez hasta su vejez. La relación de este anime con la traducción está protagonizada por el doblaje rocambolesco que llegó a Cataluña. Doblar un producto audiovisual requiere de un equipo formado por lingüistas, traductores, actores de doblaje y empresarios. Todos ellos participan en el producto consumido. Es decir, en el doblaje. Volviendo a Dragon Ball, encuentro interesante lo que Marc Zanni explica en su libro La sèrie de la teva vida (2012), ya que señala que:

Els guions no estaven escrits en japonès sinó en francès, i fins i tot alguns en anglès, de tal manera que molts noms propis o tècniques d’atac ja venien traduïts. És el cas paradigmàtic d’en Cor Petit, un dels primers enemics importants d’en Son Goku, que es va anomenar d’aquesta manera perquè provenia del francès Petit-Coeur i no Piccolo com es deia en japonés (Zanni y Sanz, 2012: 43).

Esta reescritura de un nombre propio puede parecer inofensiva. No obstante, varios seguidores de la serie encuentran ultrajante que Cor Petit hubiese sido bautizado originariamente como Piccolo. Por ello, el texto resalta que este caso es paradigmático. En cambio, nombres de técnicas de ataque como el Kame-Hame-Ha no han sido traducidas al catalán y son aceptadas, imitadas y parodiadas. Por tanto, la difusión de una traducción supera al texto original. ¿Por qué? Difusión. No hay que olvidar que un texto traducido persigue, entre otras cosas, ser conocido por consumidores locales y extranjeros. A su vez, cuanto mayor grado de difusión se obtenga de un producto traducido más traducciones, reediciones y transmutaciones recibirá dicho texto.

Piccolo

Piccolo / Petit-Coeur / Cor Petit

Bajo este contexto, Dragon Ball vuelve a cobrar protagonismo. Todos los niños catalanes que han seguido Bola de Drac lo han reflejado en su uso del catalán. Ante esta realidad, se manipuló esta difusión de la Songokumanía para vehicular un uso normativo del catalán. Los personajes más idolatrados en Cataluña son Son Goku y Vegeta. Las voces que se esconden tras ellos son las de Marc Zanni y Joan Sanz. Las escenas de lucha de la serie provocaron el desagrado entre algunos padres, ya que no querían que sus hijos se volviesen violentos tras ver el anime. Para ellos, aquello era maligno para los niños. Afortunadamente, el éxito de las aventuras de Goku consiguió que TV3 no la cancelase. Sin embargo, las altas esferas aconsejaron al equipo de doblaje de la serie que cuidaran su catalán. Zanni cuenta como Manel Català, la voz catalana del dragón Shenron, resalta esta cuestión:

– pensa que ets la veu del Goku, ets un reflex per als nens i nenes que t’escolten cada dia, el teu català ha de ser perfecte. Sobretot has de vigilar amb les neutres dels que, dius ca en lloc de que, has de fer la vocal a més neutre. «Tinc el català del ca maco», vaig pensar; el català de Barcelona ciutat (Zanni y Sanz, 2012: 46).

Subrayo que el catalán de Goku debe de ser perfecto. Es decir, los actores de doblaje deben de vigilar con los dialectalismos que puedan contaminar la lengua de los niños catalanes. Por tanto, las figuras de poder participan en una traducción y/o doblaje cuando esta se difunde a gran escala. A su vez, estas variantes se alejan de la artesanía que puede ofrecer un traductor. Ante esta situación, la gran pregunta es, ¿el público ve Bola de Drac para hablar un perfecto catalán? No porque la perfección es una utopía y porque un niño viendo esta serie puede aprender a apreciar la humildad, el valor o el compañerismo. Estos valores están en la esencia de la serie sin importar su número de traducciones. En suma, la traducción traslada conceptos. En cambio, para reescribir la esencia de un producto sería necesario reinventar su contenido y sus intertextos.

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Traducción                    y                        doblaje

Bibliografía

LEFEVERE, André, «Translation and/in Comparative Literature», en CLÜVER, Claus, Yearbook of Comparative and General Literature, nº35, 1986.

ZANNI, Marc y SANZ, Joan, La sèrie de la teva vida, autoedición, Barcelona, 2012.

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