Orgullo cornellanense

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Allenrok (Sony BMG, 26 – 02 – 2008), quinto disco de Estopa, refleja el orgullo cornellanense de los hermanos Muñoz por su ciudad natal, Cornellá de Llobregat, con la elección del nombre invertido de esta para su nuevo trabajo que, a su vez, ofrece la lectura de una castellanización del inglés All in rock, lo cual se vertebra con la omnipresencia del rock & roll en el álbum junto a la rumba, la balada o sonidos experimentales que marcan una degradación musical desde la primera canción hasta la última, logrando así ir de la rumba más estopera a géneros más alejados de lo que ellos suelen tocar. Por otro lado, cabe destacar que este es el primer cedé en el que el dúo cornellanense se embarca como productores musicales del mismo, siendo este hecho un acto de madurez por su parte como artistas. Asimismo, como suele suceder con cada uno de sus discos, el trabajo posee una serie de innovaciones que solo se pueden disfrutar teniéndolo físicamente. La más llamativa es la opción de entrar en el espacio web del sistema Opendisc, el cual permite al usuario descargarse de forma legal y gratuita la maqueta del álbum a la vez que puede disfrutar de vídeos exclusivos de los autores que se visualizaron en su momento primero gracias a la clave que cada cedé llevaba en él. Si bien esta novedad, única en la discografía del dúo de Cornellá, es llamativa, el diseño de la portada y la contraportada configuran un mapa de un Cornellá inverso transformado en una suerte de parque de atracciones con los lugares emblemáticos para David y José Muñoz. Cada rincón de esta extrapolación de Cornellá está señalado en el mapa con doce puntos que corresponden a cada tema, lo cual enriquece aún más el viaje musical que nos transporta a esta ciudad estopera llamada Allenrok.

«Cuando amanece»

Esta pista de audio, primer single del disco, es una declaración de amor del sujeto poético hacia su amada que se siente feliz de que lo primero que vea al despertar sea su rostro, lo cual le lleva a alegrarse por amarla apasionadamente hasta el punto de que el tiempo se detiene al fijarse en su mirada y nada en el mundo importa salvo ella. En cuanto a la parte instrumental, destaca la batería de Angie Bao, la guitarra eléctrica de Ludovico Vagnone y la guitarra española de Juan Maya que enfatizan con un ritmo contundente en el que se mezcla rumba y rock & roll el mensaje de la pieza musical. Esta intención va in crescendo a lo largo de la composición, logrando que hacia el final de la misma se escuche un solo del bajo de Antonio Ramos “Maca” que finaliza con los coros de Chonchi Heredia que acompañan a la voz de David Muñoz en el estribillo del final de la melodía, lo cual recuerda a los coros que hizo la cantante en Estopa.

«Cuerpo triste»

Esta sintonía, segundo single del trabajo, narra las peripecias de un adicto a las drogas, mentiroso compulsivo al que todo el barrio conoce como una causa perdida que, en homenaje a una expresión que la abuela del dúo catalán les decía, se denomina en el sencillo como Cuerpo triste porque de esta manera se cristaliza la actitud de este personaje que, a pesar de que su vicio lo tiene consumido, sigue enganchado a él. En un intento por ayudarle, el sujeto poético invita al bala perdida a su casa para que tenga donde cobijarse y así, quizás, desintoxicarse. Respecto al acompañamiento musical, destaca la batería de Angie Bao, el bajo de Antonio Ramos “Maca”, la percusión de Luis Dulzaides que sirven como base musical para esta canción. A estos sonidos se le suma la guitarra eléctrica de Ludovico Vagnone, los teclados de Nacho Lesco y la guitarra española de Juan Maya, que refuerza el estribillo, que otorgan al tema un sonido a caballo entre la rumba catalana y el rock que le dan un toque alegre al final de la pista de audio.

«Era»

Esta composición musical narra el vacío en el corazón que supone para el sujeto poético la partida de la amada que, al marcharse, tan solo dejó una nota de despedida. Ante la incipiente ruptura, el sujeto poético evoca, a base de enumeraciones, todo lo que ella representaba para él como el sol, la lluvia, la calidez que de ella emanaba, la primavera, lo prohibido y, en definitiva, un sinfín de bellos momentos que guarda en su memoria como relámpagos que le despiertan por la noche al pensar en ella como refleja la letra de la pieza. En cuanto al arreglo instrumental, la guitarra española de José Muñoz marca desde el inicio el tono de balada de la melodía al que se le suma el bajo de Antonio Ramos “Maca”, el piano de Alfonso Pérez, la percusión de Luis Dulzaides y la viola de David Marco que, juntos, refuerzan la tristeza que se palpa en la letra de la sintonía.

«Rumbaketumba»

Este sencillo trata sobre la imperante necesidad del sujeto poético por tocar una rumba en un bar, dejando así de pasar desapercibido entre el tumulto de la ciudad. A su vez, siente que debe de olvidar a su antigua pareja aunque para ello deba de empezar de nuevo en otro lugar con otra gente. Por ello, en esta canción hallamos una contradicción entre cómo el amor por la rumba hace que el sujeto poético se siena arraigado a la ciudad donde vive mientras que, sin embargo, el desamor que emana de su interior le empuja hacia nuevos horizontes para poder así curarse sus heridas amorosas. Respecto al acompañamiento musical, el bajo de Antonio Ramos “Maca”, la batería de Angie Bao, la guitarra eléctrica de Antonio García de Diego ofrecen un ritmo frenético fruto de combinar rumba, rock & roll y un sonido cercano al hip-hop.

«La matraka»

Este tema se centra en la insistencia del sujeto poético para que su pareja deje de contarle mentiras sobre un asunto concreto y sea sincera con él sin dar rodeos, ya que está harto de que siempre. Probablemente, él sospecha que ella le ha sido infiel. En cuanto a la parte instrumental, destaca la batería de Angie Bao, los teclados de Alfonso Pérez y la armónica de Antonio Serrano que aportan un toque de blues a la pista de audio mientras que la guitarra eléctrica de José Antonio Romero aporta una pequeña dosis de rock & roll a la pieza musical.

«Desempolvando»

Esta composición se centra en el proceso de creación desde dos ángulos. Por un lado, el sujeto poético encuentra una libreta de hace años que, al leer su contenido conmovedor, apenas reconoce como suya debido a que su yo presente no se siente identificado con su yo pasado, dando a entender que casi parecen dos personas distintas. Por otro lado, esta dualidad entre una identidad y otra se palpa también el hecho de que cuando el sujeto poético se duerme, su sombra sigue escribiendo mientras el reflejo del espejo intenta desdoblarse de su ser, provocando así una escisión de la identidad del sujeto que se distribuye en el pasado, la sombra y su yo especular. A su vez, sueña con melodías que se le escapan al alba. Respecto al arreglo musical, predomina la guitarra eléctrica Ludovico Vagnone, la guitarra española de Juan Maya y los teclados de Nacho Lesco que le otorgan a la melodía un sonido resultado de mezclar rumba, rock y reggae.

«Descatalogando»

Esta sintonía versa sobre cómo el sujeto poético no se siente ni payo, ni gitano, ni ligado a ninguna de las etiquetas que están impuestas por la sociedad como suma de rasgos característicos en un grupo de individuos. Por ello, la identidad a la que se adhiere el sujeto poético es a la de haber nacido en el mar Mediterráneo, aludiendo a un verso del sencillo «Mediterráneo» de Joan Manuel Serrat. En cuanto al acompañamiento instrumental, resalta la guitarra española de Juan Maya, la percusión de Luis Dulzaides, la batería de Angie Bao, los teclados de Nacho Lesco que enfatizan la letra de esta canción con sabor a rumba catalana.

«Hemicraneal»

Este tema, tercer single del álbum, procede de La Maqueta de los hermanos Muñoz y la letra anima a que cuando uno se siente decaído, se deje llevar por lo que siente en ese momento exacto hasta que ese mal estado de ánimo pase. En caso de que los consejos que aporta el sujeto poético para desconectar no funcionen, recomienda unas pastillas amarillas llamadas Hemicraneal. Respecto al acompañamiento musical, cobra protagonismo la guitarra española de Juan Maya, la batería de Angie Bao, la guitarra eléctrica de José Muñoz y los teclados de Alfonso Pérez refuerzan el tono mustio de la letra, convirtiendo la pista de audio en una balada con un acompañamiento musical en el estribillo que resulta animado.

«Jugar al despiste»

En esta composición musical el sujeto poético cuenta que escribió la historia de su vida en verso para después centrarse en auto-convencerse de que no debe de extrañar a su amada cuando ella ya no está porque esos momentos él los pasa durmiendo. Sin embargo, las acciones que describe tras esto revelan lo contrario, puesto que él busca con ahínco a su amada en el bar en el que ella suele estar. Todas estas sensaciones las transmite de forma exaltada, lo cual contrasta con el hecho de que no extrañe a su pareja. Al recapacitar sobre lo que ha escrito sobre su vida, lo ve raro. En cuanto al arreglo instrumental, cobra relevancia la guitarra eléctrica de Antonio García de Diego, los teclados de Nacho Lesco y la batería de Angie Bao que le dan un ritmo frenético a la melodía dotándola de puro sonido rock & roll.

«El run run»

Esta sintonía trata sobre cómo arde el fuego del amor en el interior del sujeto poético que no puede imaginarse estar sin su amada, ya que ella es la que le hace vibrar por dentro. Al escucharla, una persona puede sentirse identificada con la letra si se ha enamorado alguna vez. Respecto al acompañamiento musical, destacan los teclados de Alfonso Perez, el bajo de Antonio Ramos “Maca”, la batería de Angie Bao, la guitarra española de José Muñoz, la guitarra eléctrica de José Antonio Romero y los coros de Chonchi Heredia. Estos últimos al final del sencillo suenan a solas para darle un tono rocanrolero que sirve como clímax de la canción.

«Vientos de tormenta»

Este tema expresa la voluntad del sujeto poético por luchar contra las adversidades de la vida que llegan en forma de vientos de tormenta. Esta imagen, que da título a la pista de audio, reúne a los demonios internos del sujeto poético que le atosigan por mucho que él los combata con dificultades. En cuanto a la parte instrumental, resalta la guitarra española de David Muñoz, la guitarra eléctrica de Ludovico Vagnone y la batería de Angie Bao que acercan a la pieza musical al género del rock & roll, enfatizando así la letra de la composición.

«Pesadilla»

Esta melodía, cuarto single del cedé, narra cómo el sujeto poético acaba encerrado en una celda junto a más gente sin recordar cómo ni cuándo llegó a ella. Esta sensación de desorientación se recalca con la idea de que el sujeto poético está soñando con una pesadilla muy real debido al sinsentido que para él supone estar esposado y ser interrogado por la policía sin conocer el motivo que le ha llevado a ese lugar concreto.  Respecto al arreglo musical, el instrumento protagonista es el theremin de Marc Blanes que ofrece un ambiente de relato de terror a la letra. Por su parte, el teclado de Alfonso Pérez, la tuba de Miguel Moreno, la guitarra eléctrica de Ludovico Vagnone y el arpa de Miki Granados recalcan esta ambientación que eriza la piel, lo cual va acorde con el título de la sintonía y su letra. Tras los últimos versos, hay un silencio que se rompe en el minuto nueve con cuarenta segundos. En este preciso instante de la composición, José interpela al oyente recalcando que se ha quedado empanado durante nueve minutos y cuarenta segundos.

Un rasgo innovador de Allenrok fue el sistema Opendisc al que solo se podía acceder si se había comprado el disco original. Una vez obtenido este, había un código que se insertaba en una página web donde se disfrutaba de contenido exclusivo por primera vez. Si bien meses después dicho material pululaba por internet, este ya había sido visto y oído por cientos de personas que habían adquirido el trabajo en las tiendas. Al introducir el código, se desplegaba material adicional como la Maqueta Allenrok, el making off del videoclip «Cuando amanece», el videoclip de este single, el del siguiente, imágenes promocionales del álbum, vídeos de versiones primitivas de canciones como «Vientos de tormenta», «Cuando amanece», «Era» y «El run run» y spots publicitarios del cedé. Todo este material audiovisual fue apareciendo en el apartado Opendisc de forma granulada a pesar de que en la actualidad se puede hallar en el canal de Youtube oficial del grupo.

En definitiva, Allenrok es un disco donde los autores se centran en narrar historias llenas de personajes peculiares, amor y desamor todo ello sazonado con su estilo rumbero particular además de una omnipresencia de rock & roll ya sea en baladas o canciones subidas de revoluciones. A través de doce canciones, se palpan esta mezcla de géneros sin que, por ello, el dúo cornellanense pierda su sonido de siempre.

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