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«Back in Black»: AC/DC vs. Tomasito

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«Back in Black», canción creada por AC/DC en 1980 como parte del disco de título homónimo, se considera uno de los clásicos del rock & roll a nivel mundial apareciendo en innumerables películas, series de televisión y en voces de otros artistas. La mayoría realiza versiones de esta pieza musical siendo fieles al original a modo de homenaje. Otros, sin embargo, optan por tomar el espíritu de este tema y adaptarlo al género musical que interpretan. Tomasito forma parte de este último grupo al incorporar en su disco ¿Y de lo mío qué? (Nuevos Medios, 2009) una adaptación libre de «Back in Black». ¿Es mejor la melodía original o la creación del músico jerezano? ¿Rock o flamenco?

La sintonía «Back in Black» del grupo australiano trata sobre cómo el sujeto poético anuncia firmemente su vuelve vestido de negro. Este regreso va acompañando de una declaración de intenciones en las que recalca que exprime cada momento de la vida sin importarle las críticas hacia él, ya que nada ni nadie se interpondrán en su camino. La contundencia de la letra va acompañada por las guitarras eléctricas y la batería de esta banda de rock que enfatizan el que se ha convertido en uno de los grandes hits de la historia del rock & roll. El regreso al que se hace referencia en la letra cobra un significado especial, puesto que rinde tributo al segundo vocalista de AC/DC, Bon Scott, que falleció poco antes del lanzamiento del álbum de título homónimo a esta composición musical. La repercusión de esta canción en sus casi cuarenta años de vida conlleva que sea fruto de remezclas, versiones y perversiones musicales al haber inspirado a músicos de todo el mundo. Por ello, no es de extrañar la adaptación libre que realiza Tomasito.

El cantante jerezano desnuda «Back in Black» de su letra original así como de una parte del acompañamiento instrumental con la que fue concebida. Pese a ello, el alma de este tema sigue vivo en las guitarras que reproducen los acordes de AC/DC. Sin este atisbo de rock en esta pieza de flamenco y bulerías, solo se reconocería la semejanza con la melodía del grupo australiano por poseer el mismo nombre. Por suerte, no sucede. En cambio, la letra compuesta por Tomasito se centra en un sujeto poético lleno de energía al que encanta cantar, bailar y tocar la guitarra desde el corazón al son de «Back in Black». A su vez, el estribillo de esta pieza musical está constituido por la repetición “Back in back in back in back in back in back in back in blackeando/ Back in back in back in back in back in back in black”, lo cual supone un juego con el título de la canción que suena de forma harmónica.

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Canciones de cine

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Al ver una película nos encontramos canciones de cine que atesoramos en nuestra memoria como grandes temas vinculados a un film u otro. En ocasiones, estas melodías las compone un grupo musical con un acompañamiento instrumental y una letra específica para un largometraje enlazando así su existencia al relato cinéfilo en el que aparecen para recalcar escenas clave que las unen en el imaginario colectivo de los espectadores. De las innumerables sintonías de películas, cabe destacar tres sencillos nacidos en la década de los ochenta que no dejan a nadie indiferente. Se trata de «The eye of the tiger» de Survivor (The eye of the tiger, EMI, 1982), «Maniac» de Michael Sembello (Bossa Nova Hotel, EMI, 1983) y «Ghostbusters» de Ray Parker Jr. (Ghostbusters: Original Soundtrack Album, Arista Records, 1984) que pertenecen a los films Rocky III (Sylvester Stallone, United Artists, 1982),  Flashdance (Adrian Lyne, Paramount Pictures, 1983) y Ghostbusters (Ivan Reitman, Columbia Pictures, 1984), respectivamente. Acompañadme en este viaje musical de cine.

«The eye of the tiger»

Esta canción, compuesta a petición del propio Stallone para Rocky III, suena en el minuto 2:25 de la película con el propósito de enfatizar la victoria del potro italiano sobre Apollo Creed que sucedió en la entrega anterior de la saga. A su vez, la parte instrumental y la letra de este tema se superponen a los combates que Rocky va ganando como campeón ante la desafiante mirada de Cubba Lange, futuro rival del boxeador. Esta versión difiere de la incluida en el disco de Survivor de título homónimo a esta canción, ya que la melodía aún no había sido grabada en el estudio. Pese a ello, ambas sintonías son excepcionales. En cuanto al contenido de la pieza musical, en ella ruge el hambre por ganar de un hombre que pelea con la mirada del tigre. Este contenido, que encaja perfectamente en el film, invita al oyente a luchar por conseguir una meta tanto dentro como fuera del ámbito del boxeo siempre recordando cómo Rocky aceptó el desafío de Cubba Lange en el épico encuentro de estos dos púgiles en el ring.

«Maniac»

Esta pista de audio, surgida después de que el autor viera el largometraje de terror Maniac, no se creó específicamente para Flashdance. Sin embargo, debido a que la esposa de Michael Sembello se la envió a la productora de la película, Phil Ramone, productor de Flashdance, optó por cambiar unos versos para que esta canción se acoplara a la historia de una chica a la que apasiona bailar. Los cambios favorecieron que este tema de cine ochentero traspasara las fronteras del espacio y del tiempo en un largometraje aceptable. Respecto al contenido de la composición musical, esta retrata a una chica que trabaja en una fábrica siderúrgica y que sueña con bailar. Es decir, la historia de Alex. Al reflejar la lucha por un sueño, esta melodía anima a conseguir objetivos inalcanzables que nos apasionen. Lee el resto de esta entrada

Diez canciones protesta en español

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Las canciones protesta están de urgente actualidad. Estas, desde que alguien decidió cantarle a la injusticia, han convivido en la sociedad sobreviviendo al peso de los años. Las letras que conforman estos temas dan voz a realidades que aún sacuden nuestra rutina diaria aunque algunos medios de comunicación las silencien para que el polvo del olvido apague estos cantos inconformistas de antes y de ahora. Del inmenso repertorio que existe en diversas lenguas del mundo para incidir en el camino hacia el abismo al que nos dirigimos debido al inmovilismo que promovemos ante problemas sociales, he optado por una breve selección de diez piezas musicales en español focalizadas en el estado de la política, la violencia de género, los desahucios, los estafadores o el incremento de la pobreza, entre otros temas. En mi opinión, captan la indignación que pulula por las calles en el tiempo presente. Seguramente haya más melodías que, tras escucharlas, inviten a la reflexión sobre un asunto determinado para que decidamos cambiar nuestra actitud hacia él o no. Acompañadme en este viaje musical.

«Cambalache»

Esta canción la compuso en 1934 Enrique Santos Discépolo. Este tema critica la presencia de cambalaches en cualquier estrato de la sociedad, época o profesión. A su vez, se remarca el ascenso social mediante la estafa, el engaño y la mentira como forma de vida de estos individuos con los que el sujeto poético se reencontrará en el infierno, haciendo referencia a que en la muerte todos somos iguales por muchas trampas que se realizan en vida. Por otro lado, se hace hincapié en que este tipo de gente irrespetuosa es característica del siglo XX. En cuanto al vocablo que da título a la pista de audio, Cambalache, esta procede del lunfardo, jerga bonaerense que fue censurada una década después de la creación de esta pieza musical. Desde su nacimiento esta melodía describe la forma de actuar de ciertos tipos que acumulan poder e influencias a través de métodos situados en los márgenes de la ley. La atemporalidad de su contenido, asimismo, lo reflejan los diversos artistas que han interpretado esta composición tanto en España como en Hispanoamérica. Entre ellos destacan Joan Manuel Serrat, Julio Sosa, Joaquín Sabina o Andrés Calamaro, entre otros.

«Qué dirá el santo padre»

Esta sintonía de Violeta Parra fue grabada en 1963 e incluida en el álbum Un río de sangre (Arion, 1974) como obra póstuma al suicidio de la cantante. Este tema cuenta, a través de imágenes opuestas, cómo la realidad se baña de sangre mientras que las sagradas escrituras preponderan paz. Este símbolo se representa en la canción con la blanca paloma, que en clave religiosa es sinónimo de paz, a la que están degollando. Ante la enumeración de injusticas que animan a la voz poética a seguir luchando contra ellas, se reitera la pregunta de qué opinará el Papa de Roma ante estos atropellos sociales. Por su parte, la composición musical rinde homenaje al fusilamiento de Julián Grimau el 20 de abril del mismo año en el que se compuso la melodía.

«El congreso de los ratones»

Esta sintonía forma parte del disco Revolución (Soñua, 1985) de La Polla Records. Con un tono irreverente, la pista de audio se mofa del funcionamiento del congreso de los diputados en España, recalcando su incapacidad para representar a los intereses del pueblo, ya que solo actúan en beneficio de la minoría elitista de la que forman parte. Al no sentirse el sujeto poético identificado con esta forma de gobierno, la rechaza proponiendo como alternativa el autogobierno de uno mismo. Si bien este sencillo nació en la década de los años ochenta del siglo XX, su letra sigue viva para muchas personas que contemplan cómo van ahogando sus derechos como ciudadanos. Lee el resto de esta entrada

Canciones encadenadas: «Pacto entre caballeros» y «Mucha polisía»

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Las canciones encadenadas, como se comenta en Canciones encadenadas: «Macarena» y «Vitorino», hace referencia a grupos de temas del mismo o de distintos artistas que narra una historia que se refleja en otra canción a modo de secuela. Si en el caso de Los del Río y King África se dan dos composiciones musicales que se complementan por centrarse en la pareja formada por Macarena y Vitorino, Joaquín Sabina y Mojinos Escozíos comparten una anécdota con un desarrollo totalmente opuesto en cada caso. La aparición de un ladrón que le roba a un músico famoso. El cantante madrileño explica este suceso con final feliz en «Pacto entre caballeros» mientras que la banda de rock liderada por El Sevilla rinde homenaje al hit de Sabina con «Mucha polisía», dando como resultado un robo de manual.

«Pacto entre caballeros», canción incluida en el disco de Joaquín Sabina Hotel, dulce hotel (1987), cuenta cómo al sujeto poético, el propio cantante, es atacado por tres muchachos en plena noche. Mientras le robaban la cartera, la cadena y el reloj uno de ellos reconoció al cantautor madrileño como víctima del hurto. Ante este hallazgo, los tres jóvenes, en un giro inesperado, le devolvieron lo hurtado para después invitarlo a alcohol, marihuana y a la compañía de una prostituta llamada Maruja. Tras disfrutar de la velada, los chicos tomaron prestado un vehículo, dejaron al cantante en su hogar y este realizó un pacto entre caballeros, dedicándoles este tema que termina con la aparición de varios agentes de policía delante del robo en un chalet llevado a cabo por parte de uno de los miembros de la juerga insospechada que Sabina recuerda con alegría.

 La situación rocambolesca que relata el cantautor madrileño en su pieza musical resulta improbable aunque no imposible. A modo de sátira, la banda de rock español Mojinos Escozíos homenajearon el conocido tema del cantautor madrileño haciendo hincapié en que cuando el sujeto lírico de la melodía, el vocalista del grupo que se apoda El Sevilla, tropieza con un tipo que intenta arrebatarle sus objetos personales, la navaja acariciando el cuello de este cantante no invita precisamente a una noche prometedora de fiesta sin fin a pesar de que él le prometa al ladrón dedicarle una canción emulando a Sabina. En su lugar, le ocurre lo que probablemente le sucede a cualquier persona, famosa o no, a la que le intentan robar. El delito se realiza con éxito. De este contraste nace «Mucha polisía», sintonía procedente del disco Semos unos monstruos (2004). Ni la promesa de una canción solo para el ladrón ni la fama ayudan a El Sevilla de la historia a compartir destino con Sabina. El título, a su vez, es un claro guiño al final de la canción del cantautor madrileño, ya que esta termina con él repitiendo “Mucha policía”. En cambio, la ausencia de agentes de la ley es la losa que pesa sobre el vocalista de Mojinos Escozíos.

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Canciones encadenadas: «Macarena» y «Vitorino»

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Las canciones encadenadas consisten en piezas musicales que se enlazan entre sí al continuar la historia que se inició en la más antigua de la secuencia como si de una secuela se tratara. La sucesión de un mismo relato musical también se daría en aquellos casos que presentan una situación opuesta a otra a la que rinden homenaje estableciendo así un hilo conductor entre la canción venerada y la de nueva cuña. Dentro de la primera clasificación se hallan las canciones «Macarena» de Los del Río y «Vitorino» en la que el dueto sevillano colabora con King África para retomar el relato que les mantiene en el imaginario colectivo de fiestas verbeneras, bautizos, comuniones y celebraciones de toda índole.

El contenido de «Macarena» se limita a esbozar a una chica, presuntamente bella, que lleva este nombre y la cual disfruta veraneando en Marbella, vistiendo las prendas más modernas del momento, anhelando vivir en Nueva York y cambiando de pareja en cuanto pueda. Estos rasgos dibujan a una joven consumidora que vive el presente, pensando en mudarse a la tierra de las oportunidades a la vez que conozca a otro hombre. Sobre Vitorino, se le menciona someramente como un muchacho que ha realizado el servicio militar y que pelea con dos amigos por motivos desconocidos. No se indagará sobre su persona hasta diez años más tarde cuando Los del Río, junto a King África, cuenten qué le sucedió con su chica en otra melodía festiva.

«Vitorino», a diferencia de su predecesora, comprende una letra que da más juego a pesar de que se repita la fórmula de hit veraniego cuya única finalidad es que las personas la bailen sin que el relato que cuenten sea relevante. El dúo sevillano le da el protagonismo perdido al que fuera novio de Macarena para revelar el desdén que sufrió por su pareja al dejarlo este cuando le llegó la fama. Dicha popularidad es una referencia a la de la canción de título homónimo a la novia del muchacho, ya que la fama arrebató a la protagonista de uno de los hits de verano por excelencia de los brazos de este chico. Sin embargo, a modo de amigos del joven apenado, los tres cantantes le animan a seguir adelante con su vida y olvidar a la mujer que lo abandonó por el éxito como refleja la incesante repetición de la expresión “¡Tururú!” en el estribillo. En este sentido, lo que le sucede al personaje tras la ruptura con su pareja continúa el relato de su predecesora dejando una elipsis temporal entre ambas composiciones musicales. Si bien la primera arrasó en todo el mundo, apenas nadie recuerda esta segunda parte. Lee el resto de esta entrada

Música para correr

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Escuchar música para correr nos da compañía, motivación y ayuda a centrarnos en el objetivo que queremos acometer durante la práctica de este ejercicio físico de forma distinta a la música para estudiar. Recorrer quilómetros con la suela de zapatillas deportivas no es solo una moda que está en boga hoy en día sino que es un aliado para mantener una buena salud y forma física siempre que se mantenga un ritmo constante sin dañar el cuerpo. La elección de una lista de canciones que nos sirvan de escuderos en este cometido es crucial para centrarse en la tarea de avanzar hacia adelante paso a paso sin distracciones externas. La elaboración del repertorio dependerá de los gustos musicales del usuario y del efecto de la parte instrumental de una melodía así como de la letra, ya que no es lo mismo escuchar un tema cañero con mensaje motivacional que una balada de carácter amoroso. También influye el lugar  en el que se ejecute esta actividad siendo distinto si nos hallamos en un gimnasio, donde no siempre nos dejarán escuchar música por los auriculares, que al aire libre.

Para disfrutar de una mayor capacidad de movimiento en la elección de las piezas musicales a la vez que podamos correr de una forma más sana es recomendable elegir un espacio natural en el que haya caminos aptos para nuestro cometido. En este caso son válidas tanto las zonas de montaña como las de playa. Una vez elegido el lugar, cabe preguntarse qué tipo auriculares usaremos. Por ejemplo, los de tamaño grande protegen el oído de sonidos estridentes pero son molestos a grandes temperaturas mientras que los que poseen unas dimensiones medianas y pequeñas no sobrecalientan la oreja a pesar de que, a priori, es más probable que el interior de la oreja se nos dañe con un alto volumen de las canciones o un mal uso de ellos. Sea cual sea la opción seleccionada, se debe de utilizar con responsabilidad sin causar molestias.

El género por excelencia para animarnos durante el ejercicio de correr, darnos ese añadido motivacional que nos empuja a dar lo mejor de nosotros mismos en cada tramo del recorrido y que, pasen los años que pasen, no decae es el rock & roll. La fuerza que transmiten las notas musicales que salen de guitarras eléctricas, baterías, bajos y platillos no se da en otra modalidad musical. En mi opinión, existen tres temas que toda persona que quiera practicar footing escuchando rock podría incorporar a su lista de reproducción. Se trata de «Fight the good fight» de Triumph, «Eye of the tiger» de Survivor y «Pushing to the limit» de Paul Engemann. Estos tres hits de la década de los ochenta pueden ser la fuente de energía en la que apoyarnos para centrarnos en la ruta que elijamos, nos motivemos en lograr como objetivo correr los quilómetros que nuestros músculos pueden alcanzar y nos anime a mantener el ritmo. En estos tres casos el acompañamiento instrumental puramente rock y versos como “Fight the good fight every moment”, “Hanging tough, staying hungry” o “Nothing gonna stop you, there’s nothing that strong” de las tres canciones mencionadas anteriormente, respectivamente, refuerzan el espíritu luchador que arde en el corazón del corredor o corredora a la hora de salir a practicar running.

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Y un día nació Estopa

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FrontalDos guitarras, dos hermanos y buen rollo. Así podría definirse lo que es Estopa. Sin embargo, sus componentes reafirman que responder a lo que es Estopa sería como preguntarse lo que es Matrix. El dúo cornellanense está formado por los hermanos David y José Muñoz que, tras estropearse la radio de casa, empezaron a tocar la guitarra de su padre para escuchar música. Según ellos, nunca pensaron en ser artistas como otros cantantes. Cuando se reunían con sus amigos en la plaza Cataluña de su ciudad natal, cantaban canciones de Joaquín Sabina, Extremoduro, etc. hasta que un día nació Estopa. Ellos se dieron a conocer en España el 19 de octubre de 1999 con su disco Estopa que tuvo dos ediciones en la discográfica BMG. La primera es la de 1999 que incluye doce pistas de audio y la segunda salió a la venta en 2005 con dos temas nuevos. Las piezas musicales que conforman este cedé proceden de La Maqueta de los artistas. Se considera que este grupo tocan rumba catalana. No obstante, exploran varios géneros musicales que, en ocasiones, parten de la rumba como la balada en «Tan sólo», el flamenco en «El del medio de los Chichos», el rap y el rock en «Estopa» y la Bossanova en «Bossanova».

«Tu Calorro»

Esta rumba, sexto single del álbum, expresa la pasión que siente el calorro por su chica que lo seduce con la belleza de su cuerpo durante una tarde. Al llegar la noche, esta siente celos del cortejo de los amantes. Sin duda, esta melodía es un canto a los flechazos, ya que relata la lujuria que se siente al ver por primera vez al ser amado. En cuanto al acompañamiento instrumental, las guitarras, las palmas y los coros de Chonchi Heredia de esta rumba apaciguan las penas y enaltecen las alegrías. Las buenas vibraciones de esta sintonía han hecho que la tarareen miles de seguidores del dúo catalán durante años.

«La raja de tu falda»

Los autores de esta composición, segundo sencillo de Estopa, se inspiraron en ella al ver un cartel de Sydney Crawford en el Paseo de Gracia de Barcelona. La letra cuenta cómo en una tarde calurosa del verano de 1997 el sujeto poético quedó prendido al ver la raja de la falda de su próxima conquista, lo cual provocó que aquella imagen sensual no se borrase de su memoria jamás. En consecuencia, tuvo un accidente con un Seat Panda, rompió las cuerdas de su guitarra y se obsesionó toda su vida con el único recuerdo de aquella mujer: la raja de la falda. Respecto a los arreglos musicales, estos siguen la tónica rumbera de su predecesora. Asimismo, es uno de los pocos temas del grupo que es bailable. Las radios la sintonizaban, la gente la cantaba y los fans la coreaban en los conciertos. El fenómeno Estopa había llegado. Lee el resto de esta entrada