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Drifting

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p159790_p_v7_aeSean Boswell es un adolescente norteamericano que va de una ciudad a otra debido a que tiende a meterse en problemas relacionados con carreras ilegales de coches. Uno de ellos lo llevará a Tokyo donde vivirá con su padre y conocerá el drifting. Allí seguirá generando conflictos que le llevarán a trabajar para Han quien, a su vez, le ayudará a madurar a través de sus clases de drifting. Esta modalidad de conducción se estrena en la película The Fast & the Furious Tokyo Drift (Universal Pictures, 2006), dirigida por Justin Li, que es la tercera entrega en la saga The Fast & The Furious y la sexta en orden cronológico. Gracias a Han, Sean por primera vez en su vida se integrará en una comunidad con la que comparte su pasión por los autos.

Esta modalidad de conducción de automóviles se basa en realizar derrapes con las ruedas en la trayectoria contraria en la que se circula por una giro del recorrido. Por ejemplo, si el camino tuerce a la derecha, los neumáticos deberán orientarse a la izquierda para derrapar y hacer que el coche se mueva de lado en lugar de ir en línea recta. Al competir prima la técnica antes que el tiempo, lo cual diferencia las carreras de drift a las de diez segundos. Por ello, la velocidad no es un factor clave para ganar. En el largometraje las carreras de este tipo de conducción se desarrollan en aparcamientos de varias plantas, en la calle o en montañas. En todos los casos el recorrido está repleto de curvas para que los pilotos puedan hacer drifting con más estilo que en rutas rectas donde este tipo de conducción apenas brilla.

En el film, a través de la figura de Takashi, se presenta la figura del D.K (Drift King) que es el mejor corredor de esta clase de manejar vehículos y el sobrino de un yakuza. Todo el mundo le teme salvo el chico norteamericano que pretende quitarle la novia y el título de campeón del drifting que posee. Tras retarlo por primera vez, Sean pierde de forma humillante, lo cual será el primer golpe de muchos que contribuirán en la transformación de su carácter fanfarrón que dejará de ser un tipo impulsivo a un hombre que va aprendiendo a medir sus fuerzas con mayor prudencia. Lee el resto de esta entrada

El coche equivocado

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vehicle-19-poster02Michael Woods (Paul Walker) es un exconvicto norteamericano que llega al aeropuerto de Johannesburgo y alquila un auto erróneo que le dará problemas en Vehicle 19 (Studio Canal, 2013) de Mukunda Michael Dewil. El coche equivocado le dará pistas sobre a quién iba dirigido así como alguna sorpresa que le generará tensión a Michael quién se verá perdido en una ciudad que no conoce y en la que tendrá que conducir para resolver el asunto en el que se ha involucrado. Durante gran parte de la película, la cámara enfoca lo que ocurre dentro y fuera del automóvil sin mostrar el exterior del mismo, provocando una sensación de aislamiento que acentúa la desorientación del conductor que apenas suelta el volante. A pesar de que toda la trama ocurre en el interior del vehículo, se dibuja una imagen de la capital sudafricana centrada en la pobreza extrema y la delincuencia, lo cual refuerza el trasfondo de la trama aunque se dé la impresión de que Johannesburgo es una ciudad sin ley.

El film empieza in media res con una persecución policial de coches contra Michael que se detiene para dar paso a cómo él consigue un modelo automovilístico diferente al que había encargado. Su primer impulso es que la agencia se lo cambie pero, dado que tardarían mucho tiempo en hacerlo, desiste porque tiene prisa para llegar a su destino. Al entrar en Johannesburgo, Michael da rodeos por la ciudad buscando el camino que lo lleve a donde quiere ir hasta que un teléfono móvil que está en la guantera suena. En él hay un mensaje para la persona que debería de haber cogido el auto. Michael, extrañado, sigue su camino. El agente Smith lo llama al móvil abandonado, le cuelga y después le vuelve a telefonear para sugerirle que se vaya a las afueras de la metrópoli para solucionar así su problema automovilístico. El norteamericano sigue desorientado por un país que no conoce y del maletero sale disparada Rachel Shabangu que le explica cómo la policía la ha secuestrado para ejecutarla porque ella está investigando un caso de corrupción que implica a varios agentes de la ley. Su misión es denunciarlos ante la justicia y Michael deberá ayudarla o no. Su decisión generará que los vehículos policiales quieran darle caza.

Prácticamente toda la cinta se visualiza desde el interior del coche sin que se vea su chasis ni nada que aparezca fuera de las ventanillas del automóvil, lo cual hace que se comparta el punto de vista del conductor en todo momento. Esta perspectiva resulta interesante, ya que limita el campo de visión de los acontecimientos que se viven desde el vehículo y, a su vez, se origina un aire de intriga que queda reforzado ante el rumbo incierto al que se encamina Michael. La gran incógnita que nace de este encuadre de cámara es el aspecto externo del auto, puesto que sólo se muestra su interior. Otro juego paisajístico se da en los habitantes y en los barrios que aparecen de Johannesburgo que, a pesar de que muestren a la gente más humilde de la urbe sudafricana, esta encaja con la idea de la corrupción de los poderosos que quiere hacer pública Rachel. Lee el resto de esta entrada

Corriendo para ser libres

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2F2FTras salir a todo gas de Los Ángeles huyendo de la justicia, Brian O’Conner, interpretado por Paul Walker, se asienta en Miami donde se convertirá en el mejor piloto de coches ilegales. En esta ciudad transcurre 2Fast 2Furious (Universal Pictures, 2003), dirigida por John Singleton, en la que el ambiente playero y el calor propio de la zona le darán personalidad propia a las competiciones de autos que protagonizan Brian y Roman Pierce. La introducción de este personaje ayudará a indagar en el pasado del ex policía a la vez que aportará situaciones humorísticas que rebajarán la tensión del film. Ambos conductores, tras hacer un pacto con los agentes de Miami, deberán infiltrarse como hombres del narcotraficante Carter Verone para que este sea capturado. Si la operación tiene éxito, las fuerzas del orden borrarán los antecedentes delictivos de los dos. Entre duelos de vehículos aún más tuneados que en la película anterior y la misión de atrapar a Verone suenan de fondo canciones que combinan R&B con hip-hop enriqueciendo las escenas de la cinta.

En el cortometraje Turbo-Charged Prelude (Universal Pictures, 2003) del director Philip Atwell se muestra la transición entre las dos primeras partes de la franquicia The Fast & The Furious donde Brian se escapa de L.A y participa en varias carreras de automóviles ilegales por Estados Unidos hasta que opta por asentarse en Miami con su recién adquirido Nissan Skyline R34 GT-R. Allí se convertirá en el rey del volante ganándose así el respecto del resto de corredores. Bajo este contexto, se inician sus andanzas en esta metrópoli costera. Aun así, si eres un forajido buscado por la ley tarde o temprano acaba encontrándote. Al hacerlo, se le propone como trato que realice una operación de incógnito en la que deberá transportar mercancía para Verone en un coche lo más rápido que pueda junto a un compañero. En vista de que el elegido por la policía es un inepto, Brian decide ir a Barstow para proponerle a su antiguo amigo de la infancia, Roman Pierce, que forme equipo con él.

Roman, interpretado por Tyrese Gibson, es el gracioso del grupo que siempre está fanfarroneando sobre sus habilidades como piloto, lo cual lo convierte en un tipo con mucha labia que sabe cómo distraer a los matones de Verone cuando estos les siguen. El vehículo que le prestarán los agentes de Miami será un Mitsubishi Eclipse Spyder GTS descapotable de color violeta con una red plateada dibujada en el capó. Junto al Mitsubishi Lancer Evolution VII verde pistacho que llevará Brian, medirán sus dotes al volante contra otros conductores para ganarse el puesto laboral que oferta Verone. A diferencia de las demás competiciones que se dan en la película, en esta ocasión la única regla es conseguir un sobre escondido en el Ferrari F355 Spider sin importar que haya  juego sucio entre los candidatos. A su vez, esta es la única en la que no se usa oxido nitroso (N20), ya que el circuito es por las carreteras de la ciudad esquivando autos y camiones que pasan por allí. Lee el resto de esta entrada

Me debes un coche de diez segundos

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The Fast and The FuriousEl rugido de los motores impregnados de óxido nitroso rompe la calma de la ciudad. Los pilotos pisan el acelerador al iniciar la señal de salida. Sólo ganará el coche mejor tuneado por el conductor más experimentado. The Fast & The Furious (Universal Pictures, 2001), dirigida por Cohen, es la primera entrega de la franquicia The Fast & The Furious que está inspirada en las carreras ilegales de coches así como en el artículo «Racer X» de Ken Li (Vibe magazine, mayo 1998). El filme es una nueva vuelta de tuerca a la historia de cómo un policía se introduce en una banda de delincuentes callejeros para detenerlos desde dentro. La novedad que presenta este largometraje es la inmersión en el mundo de las competiciones ilegales de automóviles con mejoras que les permiten ser más rápidos. Durante una operación policial, el agente Brian O’Conner, quien se infiltra en el círculo cercano al delincuente Domic “Dom” Toretto, descubrirá que la banda de Torettto se rige por un código moral que trata a sus miembros como a una familia.

El equipo de Toretto está formado por sus amigos de toda la vida y su hermana pequeña Mia. Todos ellos perdieron a sus padres cuando eran jóvenes, lo cual forjó su relación y avivó su pasión por los autos. De día, Dom trabaja en su taller mecánico mientras que cuando cae el sol se sube a su Mazda RX-7 para ganar dinero en competiciones callejeras de coches. Pese a ser buscado por la ley, se rige por la máxima de proteger a los que ama sin importar el precio a pagar. Por su parte, Brian debe ganarse la confianza de Dom para descubrir los negocios ocultos en los que está involucrado. Dada la dificultad de esta tarea, si lo consigue y traiciona a su nuevo amigo este acabará con él según le han informado sus superiores. Brian apuesta su bólido en un duelo automovilístico contra Dom que pierde dejando su auto gravemente dañado y contrayendo una deuda con su rival. Para saldarla, toma prestado un Toyota Supra del desguace de la policía de Los Ángeles. Pieza a pieza, lo va reconstruyendo a la vez que conoce al círculo íntimo de Dom.

La relación entre estos dos personajes sirve para desmenuzar cómo funciona realmente el mundo del grupo de Toretto y cómo él, pese a ser un ex convicto, sigue sus propios principios éticos. El respeto y la confianza son las bases morales sobre las que sustenta la vida de Dominic Toretto. A diferencia de otros forajidos, él vive según este código inquebrantable. Si alguien daña a los suyos, él los defenderá porque cada miembro es irremplazable desde el más antiguo al más joven del grupo. Todos son su familia. Al descubrirlo, Brian se extraña del gran corazón de Dom, ya que creía que era un ex presidiario sin escrúpulos al que dar caza. En cambio, el infiltrado respeta las reglas del grupo de Toretto y duda sobre si detenerlo o no. Esta indecisión refleja la delgada línea que separa a héroes y villanos porque, tal y como se presentan en este filme, la frontera entre lo legal y lo ilegal y entre lo bueno y lo malo se difumina en un manto gris que cubre a todo el mundo. Por ejemplo, Dom se sustenta en su familia a la vez que comete delitos mientras que Brian cumple la ley mintiendo sobre su identidad a la banda de Toretto. Lee el resto de esta entrada