Buffy the Vampire Slayer y los amores malditos

Estándar

Buffy: the Vampire Slayer (Jossh Whedon, WB – UPN, 1997 – 2003) presenta como uno de los motores narrativos de la serie la cadena de amores malditos por los que pasan Buffy Summers y Willow Rosenberg, dos de las principales protagonistas, durante las siete temporadas de la ficción televisiva. Las relaciones amorosas en las que se sumergen las dos abarcan desde parejas del mismo sexo a entes sobrenaturales, lo cual abraza distintas formas de amar y de sufrir en esa relación. La mayoría de estos amoríos terminan en tragedia. De lo contrario, no serían amores malditos.

Buffy Summers, Slayer, mantiene una relación amorosa con el vampiro Angel durante las tres primeras temporadas de la serie. La pareja se rompe en el momento en el que hacen el amor por primera vez, lo cual provoca un alto grado de felicidad en él. Este estado de ánimo rompe la maldición que restauró su alma humana en su cuerpo de vampiro. Una vez desvanecida la humanidad que habitaba en él, el novio de Slayer vuelve a ser Angellus, un vampiro sanguinario. Tras una larga lucha, le reinstauran el alma al personaje para evitar que su oscuridad resurja. En ese preciso momento, envían a Angel a una dimensión demoníaca de donde sale misteriosamente. Los dos amantes, en vista de la peligrosidad de que estén juntos, deciden separarse.

El segundo novio formal de Buffy es el soldado Riley Finn que trabaja para una organización secreta paramilitar llamada The Iniciative cuya finalidad es luchar y experimentar con entes sobrenaturales. Tras la caída de este grupo, Riley continua luchando contra monstruos como miembro de Scooby Gang, Buffy y sus amigos, hasta que percibe cómo su masculinidad está mermada ante el poder sobrehumano de Slayer. Una de las habilidades innatas de cada Slayer es una fuerza que supera a la de una persona corriente. Buffy no es una excepción. Dado que su chico no se siente realizado como hombre junto a ella, decide terminar la relación y seguir combatiendo el mal en otra parte. Lee el resto de esta entrada

Furious six: Conduce o muere

Estándar

Furious six (Universal Pictures, Justin Li, 2013), es la sexta película de The Fast saga. La trama se centra en el descubrimiento por parte de Luke Hobbs de que Letty Ortiz está viva. El equipo de Dominic Toretto, después de robarle a Hernan Reyes en Brasil, se ha retirado a distintas partes del mundo. Los Toretto se han asentado en Las Islas Canarias donde Brian O’Conner y Mia Toretto acaban de ser padres. Tej Parker y Roman Pearce viajan cada uno por el mundo disfrutando de su condición de millonarios, Gisele Yashar y Han Seoul-Oh se han mudado a Hong Kong y Rico Santos y Tego Leo están apostando su dinero en casinos. Mientras tanto, Hobbs y su nueva compañera Riley están persiguiendo a la banda de Owen Shaw por todo el mundo. Al ser estos criminales especialistas en conducir vehículos, el agente del Servicio de Seguridad Diplomática reconoce que necesita la ayuda de los Toretto. Con el aliciente de recuperar a Letty, el equipo de Toretto, a excepción de Rico y Tego, se reúne de nuevo. Este film es puramente acción y la presencia de carreras de coches tuneados es minúscula.

La revelación de que Letty Ortiz está viva provoca el regreso de Dominic Toretto y su familia. A cambio de capturar a Shaw para Hobbs, este les promete el indulto a todos. La antigua pareja de Toretto ha perdido la memoria después de que casi muere a manos de Fenix Calderón en Fast & Furious. Brian O’Conner y Toretto investigan cada uno a su modo qué le ha ocurrido a la mujer y cómo ha terminado formando parte de la banda de Shaw. O’Conner consigue ayuda de su antiguo compañero en el FBI Michael Stasiak para que lo encarcele en la misma prisión donde está Arturo Braga, ya que según uno de los asociados de Shaw, Braga sabe qué le ocurrió a Ortiz. El ex policía logra su objetivo.

Se entrevista con el criminal al que detuvo en Fast & Furious. Hablando con Braga se descubre que él trabajaba para Shaw y le ofreció a Ortiz al descubrir que padecía amnesia. Ella, por su parte, mantiene intactas sus habilidades al volante a pesar de que no recuerda nada de su pasado. Toretto, por su parte, la reta a una carrera de coches ilegales. Le pregunta si se acuerda de su lema ‘conduce o muere’, de él, del colgante que le pertenecía o de quién es ella. Ortiz le contesta que no. Aun teniendo amnesia, la antigua pareja de Toretto no lo ve como una amenaza. Cuando ella experimenta en sus carnes el valor que tiene para Shaw, sabe con qué equipo debe continuar. Si en la anterior entrega presenciamos una pelea cuerpo a cuerpo entre Hobbs y Toretto, en esta ocasión tenemos la oportunidad de disfrutar de un combate entre el estilo callejero de Ortiz y el de luchadora militar de Riley. Las dos escenas en las que estos personajes se enfrentan son de lo mejor del film. Lee el resto de esta entrada

Canciones contra la violencia hacia la mujer

Estándar

La violencia hacia la mujer es una de las lacras de la sociedad. Las canciones contra estas agresiones, que en muchos casos terminan en feminicidios, abundan. La música reivindica acabar con esta realidad, ofreciendo casos de mujeres cuyas parejas las menosprecian, las maltratan, las insultan, las matan. En los años de lucha contra este tipo de violencia ha habido temas que tocan prácticamente todos los géneros musicales. En español recojo las cuatro piezas musicales que retratan una cotidianeidad contra la que nunca tenemos que dejar de combatir. «Ellas denunciaron» de Def Con Dos, «Mujer maltratada» de Los Chunguitos, «Salir corriendo» de Amaral e «Y en tu ventana» de Andy & Lucas.

«Ellas denunciaron»

Esta melodía de Def con Dos, originaria del disco De poca madre (Dro East West, 1998), critica el ninguneo por parte de la justicia de las denuncias que las mujeres que sufren violencia por parte de su pareja. Esta pasividad favorece los feminicidios. Ya en el primer verso el sujeto poético se pregunta cuántas mujeres han sido asesinadas de esta forma. Por otro lado, se dedican algunos fragmentos a frases que podría lanzar el feminicida para justificar su delito. Tomar a su pareja como una posesión suya. Esta actitud se complementa con los versos que reflejan la inacción de la justicia, ya que según indica la canción son asuntos domésticos, no sociales. Esta composición musical data de 1998. Antes del 016, antes de la actual ola de feminismo, de las manifestaciones del 8 de marzo, de que el foco mediático perciba la lucha por la igualdad, antes de que estos crímenes que se perpetúan en el tiempo estuvieran en boca de todos para intentar frenarlo. Sin embargo, el grito ante la continuidad de este tipo de violencia sigue vigente en 2020. Y su lucha también.

«Mujer maltratada»

Esta sintonía de Los Chunguitos, procedente del álbum Auténtico (Producciones AR, 1999), se enfoca en el momento preciso en el que el asesino acuchilla a su pareja que derrama sus dos últimas lágrimas. Antes del feminicidio se mencionan los maltratos de él hacia ella que en silencio quedaban. El último suspiro de vida de ella es el eje de esta canción que denuncia la ocultación de relaciones tóxicas que acaban en homicidio.

«Salir corriendo»

Esta canción de Amaral, originaria del disco Estrella de mar (Virgin Records España, 2002),  aborda las vejaciones en una pareja a través de preguntas que el sujeto poético le lanza a la mujer maltratada. Estas manifiestan que ha llegado la hora de dejar atrás a una persona que no te respeta, que te pega, que no te hace feliz. Tanto sufrimiento es insano. Por ello, se le propone salir corriendo antes de que sea demasiado tarde. Alejarse de la violencia, del aire asfixiante de esa relación y partir hacia una realidad más amable y menos dolorosa. En prácticamente todo el tema aparecen imágenes marinas que simbolizan las lágrimas de sufrimiento de ella, los golpes de él y la reiteración de estos abusos con la pesca masiva de peces o la cantidad numerosa de veces que las olas golpean la costa. Estas repeticiones simbólicas enfatizan la violencia diaria que ella vive a causa del maltratador. Lee el resto de esta entrada

Instinto maternal

Estándar

Las madres secretas (Mónica Crespo, Editorial Base, 2017, Barcelona) reúne quince relatos que profundizan sobre el instinto maternal. Dentro de las ramificaciones de las diversas madres que se presentan en la obra, hay cabida para lo fantástico con cuentos en los que la voz narrativa explica su metamorfosis en un ser híbrido entre humano y otras especies que pueblan el mundo. La devoción por proteger a los hijos, el rechazo hacia estos o los sacrificios que las madres realizan por el bien de sus retoños son algunas de las miradas hacia la maternidad que se esbozan en este compendio de narraciones breves.

El instinto maternal se considera como un impulso innato en las madres que se despierta cuando tienen descendencia o cuando ven a un infante desvalido al que ellas pueden proteger. Cuidar de alguien que acaba de nacer alimenta esta llama que arde en algunos seres vivos. La exploración de cómo algunas mujeres y hembras de especies animales experimentan este instinto supone una de las miradas hacia la maternidad que puebla los relatos de esta obra. Cuentos como «Gamunia», «El instinto», «Cadena de ave» o «Las gestantes» ahondan en las manifestaciones del instinto maternal a la vez que incide en lo que una madre está dispuesta a hacer por el bien de sus pequeños.

No todas las mujeres sienten la llamada del instinto maternal. Aman a sus hijos, cuidan de ellos, cumplen con el rol que se les ha asignado como madres y, sin embargo, se ven abrumadas al tener que ser el timón de la familia, renunciando a sus sueños, aspiraciones y descansos en la rutina diaria. Absorberse por completo por la crianza de los hijos sin ayuda del padre u otras personas, desemboca en un hartazgo de esta nueva condición. Este rechazo hacia el ser madre las veinticuatro horas se refleja en «Gemelos», «La caja de Pandora» y «El baño». Las madres de estos textos sacrifican una parte de ellas para ejercer la maternidad. Al negar una parte de ellas, como ocurre contundentemente en el segundo de estas historias, la mente y el cuerpo desfallecen. No todo el mundo debe de cuidar de sus hijos como actividad única en su vida para definirse como persona, ya que al hacerlo puede llegar a los extremos del primero de estos tres cuentos en los que la protagonista ahoga a uno de sus hijos con tal de aliviar un poco su día a día. Crespo con cada palabra, frase y párrafo logra transmitir la ansiedad y el dolor de estas madres desde una mirada donde la cotidianeidad reina en cada escena. Esta escenificación invita a la empatía con los personajes. Lee el resto de esta entrada

Supernatural dentro de Supernatural

Estándar

Season_1_Official_PosterSupernatural (Eric Kripke, The WB – The CW, 2005 – 2020) abraza temáticas episódicas diversas. Una de ellas es la exploración narrativa de la metaficción. Este tipo de historias, que nacen en los textos narrativos, se concibe como el desarrollo de un ámbito concreto desde dentro de ese mismo medio. Es decir, ficciones narrativas, televisivas o cinematográficas sobre sí mismas. Un tipo de metaficción es la que reproduce una versión de una obra dentro de ese mismo trabajo ya sea para realizar una autoparodia o una crítica. De esta forma se puede insertar una versión de una ficción dentro del universo narrativo de esa misma historia. En Supernatural se dan tres casos de esta clase de metaficción con los libros Supernatural escritos por Carver Edlund, el musical inspirado en estas novelas y el decimoquinto episodio de la sexta temporada «The French mistake» donde la historia se transforma en una serie televisiva de título homónimo a la creada por Kripke a modo de autoparodia.

Bajo el pseudónimo de Carver Edlund, Chuck Shuley escribió varios libros que relatan la biografía de Sam y Dean Winchester desde el episodio piloto de Supernatural hasta «Swan song», el capítulo final de la quinta temporada. Posteriormente, en esta ficción televisiva se han mencionado continuaciones de estas novelas bajo la autoría de Becky Rosen que firmaba con el alias de BeckyWinchester176. La serie de obras se denominan igual que la narración televisiva y aparecen con mayor o menor protagonismo durante gran parte de esta. Castiel, cuando creía que Chuck era un profeta de Dios, bautizó estas publicaciones como The Winchester Gospel. Desde su primer aparición en «The Monster at the End of This Book», decimo octavo episodio de la cuarta temporada, han seguido mencionándose en la serie. Los hermanos Winchester consideran estas historias como una violación de su privacidad.

La creación de estos libros que retratan la propia narrativa de la serie se convierte en un ejercicio de metaficción que se prolonga en el tiempo. Lo que al principio empezó como un reflejo de la fama de Supernatural en el mundo real, acabó siendo un recurso recurrente en esta ficción televisiva. Dada la fama de Sam y Dean como cazadores, es coherente que el autoproclamado profeta de Dios escriba las hazañas de los dos humanos que deberían ser los recipientes de los arcángeles Miguel y Lucifer. Al principio, la concepción de las novelas en la trama surgiría para dejar un registro escrito de su existencia. Con el transcurso de las temporadas, estas obras se suben a Internet para que cualquiera pueda acceder a ellas. Además, probablemente sus fans creen historias alternativas donde las parejas como Destiel, Dean y Castiel, sean una realidad. Lee el resto de esta entrada

Fairy Tail: arco de Phantom Lord

Estándar

El arco de Phantom Lord de Fairy Tail comprende los capítulos: «Phantom Lord», «Leyes humanas», «Todo lo bueno llega a un final», «Lucy Heartfilia», «Sombra gigante», «15 minutos», «El fragor de la batalla», «Phantom MK II», «Como para no ver esas lágrimas», «Una flor florece en la lluvia», «Muñeca meteorológica», «Siempre hay alguien mejor», «Inspire», «Alas de fuego», «Los dos dragon slayers», «Cuando el hada cae», «Ahora estamos empatados», «El mejor gremio», «Fairy Law», «Compañeros», «Mi decisión», «Despedida» y «Siguiente generación». Esta saga marca la primera guerra entre dos gremios mágicos. El motivo de la contienda es luchar por Lucy Heartfilia, con lo cual se recalca con fuerza los lazos que unen a los magos de Fairy Tail. Al enfrentarse a varios enemigos, se le da protagonismo a personajes que hasta ahora apenas se habían visto luchar antes en serio como Elfman o Makarov. A su vez, se presenta el primer dragon slayer aparte de Natsu. Se trata de Gajeel Redfox, el dragon slayer de hierro, uno de los magos más poderosos de Phantom Lord.

Al regresar de la isla Galuna, Erza, Natsu, Lucy, Gray y Happy observan sorprendidos cómo varias vigas de hierro han atravesado el edificio de su gremio. Mirajane les comenta que ha sido obra del gremio de magos Phantom Lord. Natsu, ardiente de ira, quiere atacar a los que han ensuciado el nombre de Fairy Tail. Su maestro se lo impide. No es hasta que crucifican a un árbol al equipo Shadow Gear que todo el gremio de Fairy Tail responde a sus atacantes. Los magos de ambos gremios pelean entre sí. En esa contienda se presenta Gajeel Redfox, el dragon slayer de hierro. Él intercambia unos golpes con Natsu. Makarov, por su parte, busca a Jose, el maestro de Phantom Lord. Mientras tanto, Lucy va camino de su casa cuando es capturada por Juvia Lockser y Monsieur Sol. Jose Porla se presenta en un holograma mágico ante Makarov con la maga de espíritus estelares cautiva. Aria, uno de los magos más poderosos de Phantom Lord, ataca a Makarov con un hechizo que le drena la magia. El maestro cae.

Con él fuera de combate, Fairy Tail se retira. Todo el mundo regresa al gremio a excepción de Natsu y Happy que van a rescatar a Lucy. Estando cautiva, se revela que es la heredera de la familia Heartfilia, una de las más poderosas del reino de Fiore. Su padre ordenó a Phantom Lord que la llevara de vuelta a casa. Jose, que lleva años odiando a Fairy Tail, aceptó el encargo con gusto y, de forma adicional, decide destruir el gremio liderado por Makarov. Lucy, que está prisionera en una celda situada en lo alto de una torre, intenta escapar, pero no puede hacerlo por ella misma. Ha perdido sus llaves estelares. Da un salto de fe, lanzándose al vacío porque sabe que Natsu la cogerá. Así es. La lucha entre los dos gremios está servida. Los miembros de Fairy Tail llevan a su maestro a la cabaña de la curandera Porlyusica que está especializada en tratar enfermedades mágicas. Lee el resto de esta entrada

Ex soldados en Taxi Driver y First Blood

Estándar

Taxi Driver (Martin Scorsese, Columbia Pictures, 1976) y First Blood (Ted Kotcheff, Orion Pictures, 1982) muestran la figura del ex soldado. Este arquetipo engloba a militares que han dejado el ejército y se reincorporan a la vida civil. En ambas películas se refleja el regreso a su país de dos antiguos combatientes estadounidenses de la Guerra de Vietnam. En el frente formaban parte de una comunidad que los valoraba por sus aptitudes. Sirvieron a su país, siguieron órdenes y, una vez cumplido su deber, vuelven a casa. Los dos largometrajes exploran cómo estos personajes son recibidos por las personas que juraron defender y, al mismo tiempo, su presencia en la vida civil no es recibida como ellos creen. Al tratarse del conflicto bélico que enfrentó a los Estados Unidos de América con Vietnam, la percepción de esta contienda por parte del pueblo es más sólida debido a que fue la primera guerra televisada que millones de estadounidenses  repudiaron. Tanto Travis Bickle como John Rambo representan a ojos de los ciudadanos el horror de la guerra. Ellos, por su parte, se sienten inadaptados al no entender por qué todo el mundo los rechaza. Hicieron lo que les dijeron en una guerra que les ha dejado cicatrices físicas y psíquicas a ambos. Precisamente, es en este proceso de adaptación donde inciden ambos largometrajes. En dejar de ser soldados para ser ciudadanos.

Taxi Driver se centra en la rutina de Travis Bickle, un ex soldado que sirvió en el cuerpo Marina de EE.UU. y que participó en la guerra de Vietnam. De vuelta a la vida civil, decide trabajar como taxista, ya que padece insomnio crónico y quiere ocupar el tiempo para sentirse activo. En el turno nocturno se topa con individuos que reflejan las flaquezas y vicios de las personas, lo cual le repugna. A él le asquea tanta podredumbre humana. Cree firmemente en que deberían de limpiarse las calles de gente así. Esta voluntad por mejorar la sociedad le lleva a interesarse por Betsy, una voluntaria en la campaña presidencial a la Casa Blanca del senador Charles Palantine. Al principio Travis se siente atraído por la mujer y simpatiza con el candidato Palantine. Sin embargo, cuando Betsy lo rechaza empieza a odiar al político. Intenta matarlo sin éxito.

La necesidad de poner orden en un mundo infestado de inmundicia lo conduce a salvar a Iris, una joven prostituta. Travis compra unas cuantas pistolas de distinto calibre, ejercita su cuerpo, practica su puntería y una noche entra en el edificio donde la chica trabaja y mata a su chulo y a sus asociados. La prensa lo elogia como a un héroe urbano. El trato de antiguo soldado que se da en Travis se centra en las secuelas psicológicas que la guerra ha dejado en él. Sufre insomnio, muestra un comportamiento agresivo contra las personas que no siguen sus valores morales puritanos y les escribe misivas a su padres contándole mentiras como que trabaja para el gobierno o que tiene novia. Esas fantasías demuestran que no está orgulloso de ser un taxista nocturno. Como ex combatiente en la guerra de Vietnam, al volver ha conseguido un trabajo solitario. Según se refleja en el film, nadie le obliga a conducir un taxi de noche. Él lo elige. Este empleo le permite lidiar con las heridas que su vida como soldado le han dejado. Lee el resto de esta entrada

Madres e hijos

Estándar

Todo lo que ya no íbamos a necesitar (Maite Núñez, Editorial Base, 2017, Barcelona) comprende diez relatos ambientados cerca de la localidad costera de San Cayetano. En las diez historias de la obra se ahonda sobre las relaciones maternofiliales, ausencias y procesos de duelo ante la pérdida de un ser querido. Las distintas miradas desde la maternidad hacia la relación con los hijos enfatizan las etapas por las que pasa el vínculo invisible entre madres e hijos a lo largo de la vida a la vez que se incide en las fisuras que se pueden dar en este tipo de relaciones. Al detenerse en esta faceta de la mujer, la autora remarca la importancia que suponen las madres en la vida de todos nosotros. Su presencia o ausencia nos define.

La gran mayoría de cuentos de este compendio se centran en la maternidad. La dependencia emocional entre madres e hijos da como resultado la dificultad de crecer como individuo para ambas partes. Es importante mantener el contacto con la persona que nos dio la vida. Sin embargo, este lazo no hay que estrujarlo. A modo de ejemplo del estrechamiento de esta relación destacan «Ya te llamaré» o «Buonasera, signora Campbell» donde madres o hijos impiden que uno de ellos siga desarrollándose como persona lejos de su madre o su hijo. El miedo a la soledad tras el fallecimiento de un ser querido se traduce en atarse o bien a la figura paterna o bien a la hija devota que siempre está presente. Tensar este lazo familiar resulta nocivo para ambas partes.

Aferrarse al amor maternofilial se explora desde los puntos de vista de dos madres que pierden a sus pequeños. Este vacío las devora por dentro tras no haber podido ver crecer a sus hijos. Por otro lado, el temor de sufrir por la persona amada que nace de tu propio cuerpo impide que una mujer abrace la maternidad con sus luces y sombras. Estas ausencias se perfilan en relatos como «Todo lo que ya no íbamos a necesitar», «Hijo mío. Niño mío» y «Parábola en el aire». Abordar la muerte de un hijo narrando distintas historias se manifiesta como un acto necesario para visualizar esta realidad de la que no siempre se habla y que, por desgracia, existe. Núñez trata de este tema con delicadeza e incidiendo en las cicatrices que dejan estas tragedias. Lee el resto de esta entrada

Legacies: vampiros en segundo plano

Estándar

Legacies (Juile Plec, The CW, 2018 – presente), como secuela de The Vampire Diaries (Kevin Williamson y Juile Plec, The CW, 2009 – 2017) y The Originals (Juile Plec, The CW, 2013 – 2018), rompe con la omnipresencia del protagonismo de los vampiros que se dio en sus predecesoras. Esta ficción televisiva presenta la escuela privada Salvatore Boarding School for the Young & Gifted donde son bienvenidos todo tipo de entes sobrenaturales que quieran aprender a usar sus poderes y convertirse en una mejor versión de sí mismos. Los vampiros forman parte de los grupos mayoritarios de seres con superpoderes que en las historias suelen ser los villanos. Sin embargo, ya no son el centro de la trama. Los vampiros están en segundo plano.

La mayoría del alumnado de Salvatore Boarding School for the Young & Gifted lo forman brujos, vampiros o licántropos. También hay un fénix, un hada o una trihíbrida entre bruja, vampira y licántropa. Asimismo, en casi cada episodio se utiliza el recurso narrativo del monstruo de la semana para ampliar el bestiario de seres de leyenda que nunca antes habían aparecido como gárgolas, dragones, esfinges, momias, etc. Esta diversidad de entes sobrenaturales conlleva que los chupasangres pasen a segundo plano. En las tres temporadas que se han emitido hasta la fecha estas criaturas de la noche, que habían dominado las tramas de las dos ficciones televisivas previas a la segunda secuela de The Vampire Diares, se convierten en el eje de argumentos secundarios. No son ni héroes ni villanos. Solo estudiantes adolescentes que están empezando a descubrir sus poderes, a luchar contra su sed de sangre y a preguntarse qué tipo de individuos quieren ser igual que hacen el resto de sus compañeras y compañeros de otras naturalezas mágicas.

La elección de relegar a los vampiros a un protagonismo menor probablemente responda a la sobreexplotación del personaje que se ha efectuado en las dos narraciones seriales que preceden a Legacies especialmente en The Originals donde, con gran acierto, se ahondó en los orígenes de estos seres, las mutaciones que las brujas efectuaron en ellos y en el nacimiento de una niña con triple naturaleza, la trihíbrida Hope Andrea Mikaelson. Ella representa el legado encarnando a la protagonista de la serie de televisión que narra las vicisitudes de los estudiantes de la escuela Salvatore donde ella va aprendiendo a comprender sus poderes. En las tres temporadas de las que se compone esta ficción televisiva, la adolescente del clan Mikaelson puede acceder a sus poderes de bruja y de licántropa. Sin embargo, aún no ha despertado su lado vampírico. De nuevo, se opta por relegar a las criaturas de la noche de la historia principal. Después de ver las ocho temporadas de The Vampire Diares y las cinco de The Originals se agradece que al expandir este universo narrativo en un nuevo relato serial se rompa con el reinado de los vampiros como parte indispensable de la serie. Lee el resto de esta entrada

Garrapateando en la pradera

Estándar

Los hombres de las praderas y sus bordones calientes (El Volcán Música, 9 – 11 – 2010) es el último disco de estudio de Los Delinqüentes y La banda del Ratón. En esta ocasión la formación jerezana colabora en casi todas las canciones con Tomasito. Asimismo, artistas como Remedios Amaya y Manuel Flores ‘Capullo de Jerez’ se unen a este trabajo en el que hallamos temas antiguos de Los Delinqüentes y de Tomasito versionadas a la vez que disfrutamos de algunas canciones nuevas. El álbum viene acompañado de un DVD donde se puede ver cómo el grupo jerezano y Tomasito interpretan algunas melodías del disco. El lugar elegido es el terreno adyacente al que fuera cortijo de la familia de Migue Benítez. Actualmente, solo se conserva la pared que preserva un mural realizado en memoria del poeta garrapatero.

«Manifiesto del borde»

En esta pista de audio, puramente instrumental, arranca con la guitarra de Diego Pozo a la que se le añade la percusión de Rafael Fontaiña y las palmas y jaleos de Marcos del Ojo y Tomasito. Esta carta de presentación del cedé posee el soniquete garrapatero propio de Los Delinqüentes a la vez que respira flamenco en todo momento. Tras esta introducción, van sonando el resto de sintonías del disco.

«La cacerola»

Esta pieza musical es una oda a la cocina andaluza. Se reivindican platos como las patatas con alcachofas o rebañar la pringá de los pucheros. El sujeto poético prefiere deambular por el mundo con una cacerola, una mochila y un macuto a cuestas antes que sufrir  los estragos de un conflicto bélico. La buena comida se ensalza ante la guerra. En cuanto al acompañamiento musical, lo primero que denota el poderío de la canción son los coros y palmas de todos los músicos que participan en este trabajo a los que hay que sumarles la percusión de Rafael Fontaiña y la guitarra de Diego Pozo. Esta mezcla le añade un toque festivo y alegre al tema que entronca con la letra.

«El bandolero»

Esta pieza musical narra el deseo de un bandolero de caminar hacia la sierra o hacia el mar. El cambio de rumbo depende de lo que busque en un momento dado. El sujeto lírico se proclama como un pobre bandolero que permanece en constante movimiento según lo que siente en sus entrañas. En clave simbólica, se puede interpretar que este personaje deambula por el mundo recorriendo la montaña o la costa y alejándose de la gente para hallar la soledad entre la belleza de la naturaleza. Respecto al arreglo instrumental, destaca la guitarra de Diego Pozo y las palmas y los jaleos de Tomasito, Manuel Morilla y Rafael Ramos que le dan un tono aflamencado a la melodía.

«Uno más»

Esta pista de audio, procedente del álbum de Los Delinqüentes El sentimiento garrapatero que nos traen las flores, versa sobre el sentimiento del sujeto poético de considerarse alguien más entre el resto del mundo. Recalcar su condición de individuo corriente se deduce que él no se siente como alguien que destaca entre los demás. Su humildad lo impide. Además, se halla entre referentes de la cultura popular como Rinconete y Cortadillo, Spiderman, Frank Zappa, el bajista de Los Raones, La Pantera Rosa o Escarlata Ohara. Se diferencia de la versión original en que el ritmo con el que El Canijo de Jerez interpreta la sintonía es más acelerado en esta ocasión que en la anterior. Sobre el acompañamiento musical, destaca la guitarra acústica de Diego Pozo que le otorga un sonido folclórico que recuerda a la música de western. En la misma línea se mueve la guitarra de Paco Lara. Las palmas de Tomasito, Manuel Morilla y Rafael Ramos, en cambio, incorporan el matiz garrapatero propio de Los Delinqüentes. Lee el resto de esta entrada